06 mayo 2009
Jardineando en Familia
luego Angel, su nieto, en el segundo
Buena cosecha!
12 enero 2009
Paseo en cuatro dimensiones
Permanezco inmovil ante la imagen morbosa. No me reconozco... por el hedor estimo que debo llevar mas de tres semanas muerto. La ventana rota conectada a un tubo de aire comprimido, llevandose los recuerdos empaquetados por colores, años y sentimientos. Intento atrapar la Fe verde del '98 pero se me va por la ventana... El siguiente paquete tambaleante es la autocrítica del 2002 al 2013 adornada con lentejuelas celestes en un fondo negro aterciopelado. Dejo que se vaya, total nunca me gustó.
Me giro y miro al yo que yace en la cama. El putrefacto liquido marron se drena al cargar colchon. Intento no sentir miedo, tampoco sentiemiento de culpa (que se habia ido poco rato antes con un gran alboroto), quizas una cierta lástima de mi condicion de no-vivo. Voy al baño y traigo un cuenco con bio-agua. Comienzo a lavar mi cuerpo desde los pies, mientras salen otros sentimientos de otros años con otros colores por la ventana.
..Entreabro los ojos y miro paradojalmente al viejo yo tocandome los pies con humedad. Siento nostalgia pero no digo palabra. Es mejor que piense que sigo muerto, me digo mientras continuo tragando el espeso zumo de orgullo azulado de toda la vida.
11 enero 2009
Soñé que estaba en Viena, con frio y con nieve. Estabas tú y el abuelo. Me asomaba por el balcón y veía montones, grupos haciendo planes juveniles, mientras nosotros adornabamos la mesa para la comida de ese día.
Cuando terminamos te fuiste a regar el jardín. El abuelo preguntaba con un brillo de esperanza en la mirada, que en qué podía ser útil, y le dijiste que cepillara la base de la mesa.
Yo preferí tomar a la pequeña e iniciar una relación: Me presenté y se puso a llorar. Con sus pequeñas y regordetas manos me daba en los ojos. No la pude conocer: me negaba su cara. Con mucho cuidado la dejé de espaldas en medio de la mesa, cuidando de no entorpecer el tremendo esfuerzo del abuelo.
Luego, mientras le explicaba a la mayor como podíamos electrificar la reja, llegaste y me dijiste con la boca fruncida, que querias ir a Viena. Si tan solo supiera cual tren tomar!. Hace mucho frio, el viaje es largo. Saque los folletos y dije que desde aquí al Lago Michigan hay sólo tres horas, pero el tren pasaba dentro de cuatro. Todavia teníamos tiempo de hacer más cosas.
Mientras oscurecia tomé las precauciones necesarias para tal empresa y me repetía que todo estaba bien, que en general estaba bien. Con las mentiras en el bolsillo, los folletos en la maleta, partimos el largo viaje para llegar donde mismo.