21 julio 2010

YO TENÍA UN GATO AL QUE QUERÍA MUCHÍSIMO. FUE ENVEJECIENDO Y ADQUIRIENDO MOLESTAS MAÑAS; YO LO SEGUÍ QUERIENDO; AL FIN MURIÓ EN UN ESTADO CALAMITOSO. YO LO QUISE HASTA EL FIN. ME SIRVIÓ PENSAR QUE LOS PROBLEMAS DE MI GATO ERAN SUS PROBLEMAS Y NO LOS MÍOS. SUFRIR CON ÉL NO ME SERVÍA DE NADA. ME LIMITÉ A QUERERLO.

A. Jodorowsky

20 julio 2010

Confesiones del hombre sin Fe

Que otros han vivido mas que yo. -Sal de mí infame Neftalí!!-
Confieso que no disfruto la luz.
Que he mal aprovecho oportunidades
esforzándome en ser persona
y mas cuando lo he logrado
mal me han pagado.
Confieso que he deseado morir infinitas veces.
Y que en y por partes, lo he conseguido.
Que he maldecido mi raza, mi idioma,
mis costumbres, la religión y mi casa.
Confieso que tambien he deseado la muerte
y que le he tentado.
Confieso que ha faltado "eso" -coma y dos puntos- Amor.
Confieso que en ocaciones temo de mi mismo.
Confieso mi pena y mi castigo: -ahora tu Mario, hijo mio!-
Mi pena es ser prisionero
de mis raíces, de mi cuerpo,
de esta peste de religión, de las circunstancias,
de mis dogmas, de esquemas rancios de amor,
de ti maldito Benedetti, de ti putrefacto Neruda.
Mi castigo en cambio es hermético.
Sin tácticas ni estrategias.
en luto amortajado.
Mi castigo: cargar con toda esta cadena
y luego reír como meretríz.
Mi castigo es alimentaros con un personaje
sin encontrarme ni encontraros.

Ya los sin sentidos compactos son almacenados.
El abandono ha rajado al fin la mortaja
revelando oscuridad, rebosando y tiñendo esta pagina,
dejando una vez más el vacío absoluto que nos adormece.