El niño de gafas mira a través de los cristales de su vida las pequeñas injusticias que le marcan el inicio de su adolescencia. Trata de analizarlo todo, detalle por detalle y rostro por rostro. Cree entender que los juegos de pelota son para el resto. Piensa a menudo que tiene grandes ideas (y las tiene). Piensa también que todo seria más simple si no las dice, por un miedo tonto al ridículo. Desea ser un líder en la jungla; el nació para serlo. Su camino se ve truncado de vez en cuando por uno que otro rechazo.
El niño de gafas quiere tomar las riendas de su vida lentamente, mientras esta se hace cada día más compleja. Sus ideas se modifican para poder dominar la jungla y comienza a ser vulgar. El parece no entender que ser diferente es el camino.
Niño de gafas, toma tus cristales y levántalos.
Seca tus pequeñas gotitas de soledad
Mira el horizonte otra vez,
¿No ves la multitud sedienta de tus magnificas ideas,
tras las jaulas de los temerosos?
Niño de gafas, cimienta tu sendero como quieras.
Toma tus palabras y espárcelas por los rincones oscuros
Lucha contra las ignorantes marionetas del mañana.
Y si puedes córtales sus hilos musgosos y tirantes.
Niño de gafas ya sin gafas. ¿Qué te identificará hoy?
Seguramente será tu profunda mirada paciente ocultada por los años solos y eternos.
Prepárate entonces para ver claramente a la persona que construyes hoy.
Para el pelli